Me quiero divorciar

Ante la crisis matrimonial o de pareja, las personas deciden romper la relación, pero las dudas, los miedos y el desconocimiento, les lleva muchas veces a tomar decisiones equivocadas, por lo que trataremos de dar unas pautas para incurrir en los menos errores posibles y explicar la importancia de ser asesorado por un abogado especialista en divorcios.

Ruptura de relación de matrimonio sin hijos

El divorcio supone la ruptura del vínculo matrimonial. Los efectos son varios:

1º El cese de la convivencia. (o no)

2º El divorcio, lleva aparejado la imposibilidad de que los actos jurídicos que celebre uno de los cónyuge, (adquisición de bienes, firma de préstamos… ) afecte al otro cónyuge, si el régimen económico constante el matrimonio ha sido el de gananciales.

3º Las deudas que han sido adquiridas o las propiedades adquiridas durante el matrimonio, si el régimen económico ha sido el de gananciales, siguen afectando a ambos progenitores al 50%

 

 

¿ME PUEDO VOLVER A CASAR SI ME DIVORCIO?

Sí, pero si el matrimonio ha sido por la iglesia, solo podrás celebrar un nuevo matrimonio civil. Para  poder contraer nuevo matrimonio por la iglesia, tendrás antes que anular el matrimonio canónico, ante los tribunales eclesiásticos.

 

 

¿DONDE TENGO QUE IR PARA DIVORCIARME?

Al no existir hijos, si el divorcio es de mutuo acuerdo entre las partes, puedes divorciarte por la vía judicial o por la vía notarial. En los dos casos necesitaras de un buen Abogado especialista en Divorcios. En el caso de optar por la vía judicial también necesitarás de un Procurador.

El coste viene a ser prácticamente el mismo.

El divorcio es una medida a tomar ante la crisis matrimonial de una pareja cuando, desaparecen los lazos emocionales o la convivencia se hace imposible entre los cónyuges.

Al no existir hijos, las decisiones han de ser tomadas respecto de los aspectos económicos, por lo que es conveniente que siempre se acuda a la vía del mutuo acuerdo antes que a la vía contenciosa.

En el mutuo acuerdo, los cónyuges han de estar preparados para aceptar el cambio de situación y básicamente llegar a acuerdos justos para ambos cónyuges, en los que se respeten los derechos de ambos.  En caso de desacuerdos está la vía judicial contenciosa, donde será un Juez quien decida por los cónyuges.

 

 

PERO EXISTEN OTRAS FORMAS JURIDICAS como LA SEPARACION.

Ante la crisis matrimonial y, los conflictos que vienen derivados de la convivencia de los cónyuges y de otros aspectos económicos, la SEPARACION puede ser un paso previo e intermedio, que permita solucionar problemas entre los cónyuges y si los sentimientos y las emociones no están dañados, reiniciar el matrimonio, con nuevas reglas y expectativas de éxito en la relación.

 

 

¿QUE DIFERENCIA EXISTE ENTRE EL DIVORCIO Y LA SEPARACION?

La separación, lleva aparejadas menos medidas económicas que el divorcio.

Es posible dejar sin efecto sin más trámite que una comunicación al Juzgado.

En la SEPARACION no se puede contraer nuevo matrimonio.

Con la separación no se disuelve el vinculo matrimonial.

 

 

Ruptura matrimonial con hijos habidos en común.

Es muy importante, que los cónyuges tengan muy claro que los hijos, van a seguir siendo hijos sea cual fuere la forma de celebración del matrimonio o la forma de la ruptura del mismo. Los derechos y obligaciones derivadas frente a ellos permanecen intactos.

Si bien es necesario una vez elegida la forma de ruptura, ya por divorcio o por separación, adoptar medidas que protejan sus derechos.De entre todos los derechos que asisten a los hijos, se encuentra el derecho a relacionarse con ambos progenitores y, este va a ser el principal conflicto que va a surgir cuando se produce la ruptura.

Los cónyuges, deben siempre tener en cuenta que el Principio del interés superior del menor, inspirador de todos los textos legales, nacionales y supranacionales, ha de ser tutelado. Cuando los progenitores no alcanzan un acuerdo respecto a cuál es el interés superior de los hijos, es necesario acudir a la vía judicial, para que sean los Tribunales quien garantice esa tutela.

De la misma manera que es derecho de los hijos relacionarse con ambos progenitores, es obligación de ambos progenitores atender todas sus necesidades procurándoles un desarrollo integral adecuado en todos sus ámbitos. Es necesario que los hijos se vean lo menos afectados posible por las decisiones de ruptura de los cónyuges y/o la pareja y, ello necesita inexcusablemente de deponer los intereses particulares de los cónyuges en beneficio de los intereses superiores de los hijos.

 

Si os encontráis en situación de crisis matrimonial o de pareja y tenéis dudas, miedos o desconocimiento de algunas cuestiones, no dudéis en poneros en contacto con nosotros. Somos abogados especialistas en Divorcios. 699 61 41 99. ORTEGA DIEZ ABOGADOS.